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 Cuestiones genéticas generales relativas a la osteogénesis imperfecta

Los genes son unidades de material hereditario (ADN) que dicen a las células de nuestro cuerpo cómo deben funcionar. Cuando se concibe un bebé, recibe dos copias de cada gen, una de cada uno de sus progenitores. Casi siempre, los genes funcionan tal y como se supone que deben hacerlo. Sin embargo, a veces los genes pueden sufrir alteraciones a causa de una mutación. Esto significa que se produce un cambio en la estructura del ADN del gen. Cuando tiene lugar una mutación, puede interferir con la función normal de un gen.

En la mayoría de los casos, la osteogénesis imperfecta implica una mutación dominante. Cuando un gen con una mutación dominante se empareja con un gen normal, el gen mutado "domina" al gen normal. En la OI, una mutación genética dominante hace que suceda una de las dos cosas siguientes:

1. El gen mutado dominante da a las células instrucciones para fabricar proteína de colágeno defectuosa. Incluso aunque el gen normal dé a las células instrucciones para fabricar colágeno sano, la presencia del colágeno defectuoso da lugar a los tipos II, III y IV de OI (se trata de los tipos de moderado a grave de OI; los tipos de OI se explican detalladamente, más adelante, en este mismo capítulo). En otras palabras, los tipos de OI de moderados a graves son el resultado de un problema con la calidad del colágeno fabricado.

2. El gen mutado dominante no consigue dar instrucciones a las células para que fabriquen proteína de colágeno. Aunque se produce algo de colágeno, gracias a las instrucciones del gen normal, también se produce un descenso general en la cantidad de colágeno fabricado, lo que da como resultado el tipo I de OI (la forma más "leve" de OI). En otras palabras, la OI menos grave es la consecuencia de una deficiencia de colágeno. Cuando una mutación es dominante, una persona sólo tiene que recibir un gen defectuoso para tener una enfermedad genética. Este es el caso de muchas personas con OI: tienen un gen defectuoso para el colágeno del tipo 1 y un gen normal para el colágeno del tipo 1.

Algunos padres que tienen un hijo con OI, cuando en sus familias no hay otros antecedentes de esta enfermedad, se preguntan si son "portadores" del gen causante de OI. El término "portador" está relacionado con la herencia recesiva, en contraposición a la herencia dominante. Hace tiempo, algunos investigadores creían que las formas más graves de OI tenían su causa en la herencia recesiva; sin embargo, la mayoría de los investigadores de ahora están de acuerdo en que la herencia recesiva raras veces da lugar a osteogénesis imperfecta.

En el caso de la herencia recesiva, para que un hijo herede una enfermedad genética, ambas copias de un gen deben ser defectuosas (la fibrosis quística es un ejemplo de enfermedad genética por herencia recesiva). Esto sucede cuando cada uno de los progenitores es portador de una sola copia defectuosa del gen. Los padres no tienen la enfermedad (porque sólo tienen un gen defectuoso), pero son portadores de la enfermedad. Con cada embarazo, existe un 25 por ciento de posibilidades de que el hijo reciba ambos genes defectuosos (uno de cada padre) y, por tanto, herede la enfermedad. Si un niño sólo hereda uno de los genes defectuosos, será portador de la enfermedad, como sus padres, pero no la tendrá. Generalmente, este patrón de herencia no causa OI; las recientes investigaciones indican que una gran mayoría de las personas que sufren OI sufre una mutación genética dominante.

Pero, si es así, ¿por qué algunas familias sin antecedentes de OI tienen un bebé con esta enfermedad? Fundamentalmente, existen tres patrones de herencia que hacen que un niño nazca con osteogénesis imperfecta:

1. El motivo más habitual por el que un niño tiene OI es que haya heredado directamente la enfermedad de uno de los progenitores, que también tiene OI. Alrededor del 75 por ciento de las personas con OI heredan de esta forma la enfermedad. Una persona con OI tiene dos genes para el colágeno del tipo 1: un gen defectuoso y otro normal. Cada vez que esa persona concibe un hijo, le transmite uno de sus genes. Por tanto, existe una posibilidad del 50 por ciento de que el hijo de esa persona herede el gen defectuoso. Como la OI es una enfermedad de herencia dominante, como se explicó anteriormente, un niño que tenga un gen de colágeno defectuoso y otro gen sano (del otro progenitor) tendrá OI. Por otra parte, si el progenitor con OI transmite a su hijo un gen normal, ese hijo no tendrá OI y no podrá transmitir la enfermedad a sus propios hijos. Un niño que hereda OI de un progenitor tendrá la misma mutación genética y, por tanto, el mismo tipo de OI, que su padre o madre. Sin embargo, es posible que la enfermedad no afecte al hijo exactamente de la misma forma que afecta a su progenitor, y los síntomas pueden ser más leves o más graves.

2. Aproximadamente el 25 por ciento de los niños con OI nacen en familias sin historial de la enfermedad. Es decir, nace un niño con una mutación genética dominante que causa la OI, pero ninguno de sus progenitores tiene OI. Esto sucede cuando el niño posee una mutación dominante "nueva" o "espontánea". La mutación en el gen se produjo en el espermatozoide o en el óvulo, antes de la concepción. Hasta donde conocemos, este tipo de mutación espontánea es aleatoria y no viene producida por la salud, la dieta, el comportamiento o las condiciones del entorno de los padres. En la mayoría de los casos, cuando progenitores sin antecedentes familiares de OI tienen un hijo con OI, no corren mayores riesgos que el resto de la población de tener un segundo hijo con OI. Además, los hermanos no afectados de un niño que tiene OI no corren mayor riesgo de tener hijos con OI que la población en general. En otras palabras, una mutación espontánea es un acontecimiento aislado que es improbable que suceda dos veces en la misma familia. No obstante, conviene recordar que cualquier persona con OI, bien si la enfermedad se heredó de un progenitor, bien si se trata del resultado de una mutación dominante espontánea, tiene el 50 por ciento de posibilidades de transmitir la enfermedad a sus propios hijos, tal y como se explicó anteriormente.

3.. En raras ocasiones, padres sin antecedentes familiares de OI tienen más de un hijo con la enfermedad. Los investigadores creen que la poco habitual recurrencia de OI en una familia sin antecedentes se debe a un fenómeno llamado "mosaicismo". Ocasionalmente, una mutación espontánea, en vez de tener lugar en un espermatozoide o un óvulo individuales, está presente en un determinado porcentaje en las células reproductoras del progenitor. Así, aunque el padre o madre no tenga OI, la mutación presente en un porcentaje de sus células reproductoras puede dar como resultado más de un descendiente afectado. Se calcula que, de las familias en las que nace un niño con una OI severa, entre el 2 y el 4 por ciento corre el riesgo de tener otro hijo afectado, a causa de este problema.

Traducido del inglés por Isabel Hoyos.

 

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