Martes 20 de enero.- El día comenzó muy temprano, ya que a las 8 de la mañana estaba programada la primera cirugía. Cuando llegamos, Javiera Burbano ya se encontraba en el quirófano. Obviamente su madre se encontraba muy nerviosa y preocupada. El Dr. Fassier la abrazó muy fuerte y le dijo "no te preocupes que todo va a salir muy bien".


Javiera y su madre, Cecilia

Las 5 horas que duró la cirugía pasaron muy lentas. Cecilia, la mamá de Javiera, subió a recuperación para permanecer junto a su hija hasta que la llevaron a la habitación.


Javiera, recuperándose.


Los Dres. Fassier y Mantilla, en una pausa entre cirugías.

Inmediatamente ingresó Alejandro Solórzano. El día anterior el Dr. Fassier decidió que debía operarlo para empujar el clavo que se estaba saliendo de su pierna a través de la rodilla. La cirugía fue corta, solamente ½ hora. Esa misma noche Alejandro fue dado de alta y, con su piernita vendada y los medicamentos pertinentes, regresó a su amado Calceta.


Alejandro, antes de la cirugía

Aproximadamente a las 4 de la tarde fuimos a almorzar en un restaurante especializado en comida del mar. Regresamos a casa, descansó un poco e inmediatamente tuvimos que salir a una cena ofrecida por el Dr. Patricio Cobo.


Un momento durante el almuerzo

Aquí pudimos conversar de cómo salió todo en la cirugía. Nos contó que tuvo que hacer 8 osteotomías (cortes de hueso), pues las piernitas de Javiera estaban bien deformes y necesitó mucho de su experiencia y toda su concentración para hacer en una sola sesión los 4 huesos. La niña necesito transfusión sanguínea debido a lo largo de la cirugía. Nos dijo también que la mantendría sedada por algunos días, ya que era demasiado dolor para una niña tan pequeña. Pero teniendo en cuenta el poco tiempo que tenemos y el escaso dinero con que contamos, podemos decir que conseguimos bastante para esta linda niña.